Un excursionista, muy de mañana, empezó a subir por el camino que lleva al refugio de la cima de la montaña. No camina con paso regular, sino que para a contemplar el paisaje, hacer fotografías, a descansar, a comer... en fin, tan pronto se para como acelera o va despacio. Llega a la cima a la puesta del sol y, después de cenar, pasa la noche en el refugio. A la mañana siguiente, al romper el alba, emprende el retorno deshaciendo el mismo camino. Va más deprisa que a la subida; a media tarde ya ha llegado al pueblo.
¿Sabrías decir si hay algún punto del camino donde el excursionista pase en cada recorrido, exactamente, a la misma hora del día?
Arvaus!
Sí, hay un lugar preciso en el camino por el cual pasa el excursionista exactamente a la misma hora en los dos días. Para tener una idea clara imagínate que al mismo tiempo que el excursionista sube, otro empieza a bajar a la misma hora que lo hará al día siguiente, estas dos personas a la fuerza se encontrarían en algún ligar del camino; y es en este lugar donde nuestro excursionista estuvo a la misma hora en los dos días.
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